Viajar de forma sostenible es más fácil de lo que parece
Cada vez más personas son conscientes de la importancia de viajar de forma más responsable. ¿Pero qué significa realmente hacer unas vacaciones sostenibles? A menudo pensamos que implica grandes sacrificios o decisiones extremas, pero la realidad es que son los pequeños gestos los que pueden marcar una gran diferencia.
En este artículo te proponemos 7 consejos útiles, prácticos y realistas para disfrutar de las vacaciones sin comprometer el futuro del planeta ni renunciar a la comodidad.
7 acciones para unas vacaciones más sostenibles



1. Planifica con criterio, no solo con ilusión
A la hora de planificar las vacaciones, solemos fijarnos en el clima, los precios o las actividades, pero pocas veces pensamos en el impacto ambiental del lugar escogido. Hay destinos que han hecho un esfuerzo real por reducir el uso de plásticos, mejorar la gestión de residuos o favorecer la movilidad sostenible. Una búsqueda rápida te puede ayudar a detectar estos compromisos, sin que eso signifique tener que cambiar tus planes radicalmente.
Además, elegir alojamientos sostenibles que tengan buenas prácticas ambientales, como eliminar los envases de un solo uso, apostar por energías renovables u ofrecer productos de proximidad. Cada vez más establecimientos apuestan por la sostenibilidad, y suelen indicarlo claramente en su web para que los clientes lo tengan en cuenta.
2. Muévete mejor: transporte con menos huella
El coche particular sigue siendo la opción preferida de muchos viajeros, pero una vez en destino, merece la pena aparcarlo. Moverse a pie, en bicicleta o en transporte público reduce significativamente el impacto ambiental y, además, permite descubrir el lugar a un ritmo más humano. Muchas ciudades ofrecen tarjetas de transporte para turistas, e incluso sistemas de alquiler de bicicletas muy asequibles.
Consejos prácticos:
👉 Comparte vehículos si vas a hacer muchos kilómetros.
👉 Da prioridad a los vehículos eléctricos o híbridos.
👉 Evita conducir en horas punta.
3. El plástico no se va de vacaciones
Es muy fácil caer en el uso de plásticos de un solo uso cuando viajamos: botellas de agua, bolsas, cubiertos, envoltorios… Llevar tu propia botella reutilizable y una bolsa de tela puede parecer insignificante, pero evita generar residuos innecesarios.
Muchos viajeros sostenibles también llevan tupper y cubiertos reutilizables, sobre todo si tienen pensado hacer picnics o excursiones. Reducir el plástico es uno de los gestos más visibles y efectivos para unas vacaciones sostenibles.
4. Donde comes, también importa
Los restaurantes locales que apuestan por productos de proximidad y de temporada no solo contribuyen a la economía del territorio, sino que reducen la huella ecológica asociada al transporte de mercancías. Además, suelen ofrecer una experiencia gastronómica más auténtica.
Evita las grandes cadenas y prueba los mercados locales, los pequeños establecimientos familiares o los restaurantes ecológicos. También es habitual que algunos locales tengan su propio huerto: una garantía de calidad y sostenibilidad.
5. Respeta la naturaleza
Cuando salgas de excursión, hazlo con respeto. No dejes basura (y si puedes, recoge la de otros), no te salgas de los caminos marcados, y evita hacer ruido o molestar a la fauna local. El Plogging (recoger basura mientras caminas o corres) es una tendencia en auge, fácil de practicar y muy gratificante.
Si contratas actividades guiadas, elige empresas de turismo responsable que no utilicen animales y que respeten en el entorno natural.
6. Prioriza los recuerdos sostenibles
Comprar recuerdos puede ser parte de la experiencia vacacional, pero a menudo acabamos volviendo con objetos que ni necesitamos ni usaremos, o que acaban olvidados en un cajón. Si realmente quieres llevarte un recuerdo, opta por productos útiles, artesanales y locales: son más auténticos, tienen un valor real y ayudan a la economía del territorio.
Evita cualquier artículo fabricado con materiales naturales en peligro, como coral, marfil o maderas tropicales. También hay que ir con cuidado con las imitaciones baratas. En cambio, apostar por artesanía local, ropa de autor o productos alimentarios típicos (aceite, mermeladas, quesos…) es una forma sostenible de llevarte un trocito del lugar a casa.
7. Sé ejemplo: inspira a otros con tu viaje
Las redes sociales pueden ser mucho más que un lugar donde publicar fotos bonitas. Compartir tus experiencias de viaje puede inspirar a otras personas a viajar de forma más consciente. Habla de los lugares que te han sorprendido por su compromiso ambiental, recomienda establecimientos que lo hacen bien y muestra cómo los pequeños gestos pueden tener un gran impacto.
También poder hacer un balance personal: ¿qué has hecho bien? ¿Qué podrías mejorar? Las vacaciones son una buena oportunidad para adoptar hábitos sostenibles… y mantenerlos después. Si formas parte de asociaciones, escuelas o empresas, comparte lo que has aprendido y ayuda a promover una cultura más responsable.
El cambio empieza contigo
No hay que renunciar al placer de viajar, pero sí hacerlo con conciencia. Cada decisión cuenta. El turismo puede ser una herramienta de transformación si todos ponemos de nuestra parte. Este verano, viaja mejor. No solo por ti, sino por todos.



